Jugosas, aromáticas y con un toque cítrico irresistible.
Pocas combinaciones resultan tan seductoras como el intenso sabor del cacao junto al frescor cítrico de la naranja. Estas magdalenas de chocolate y naranja no solo son un placer para el paladar, sino que también destacan por su textura húmeda, esponjosa y su aroma profundo gracias a la naranja entera, que se utiliza con piel incluida para potenciar su esencia natural.
Ideales para el desayuno, la merienda o incluso como pequeño capricho dulce tras una comida, estas magdalenas de chocolate y naranja pueden elaborarse fácilmente con o sin robot de cocina, lo que las hace perfectas para cualquier hogar. Además, se congelan de maravilla, así que puedes hacer una buena tanda y tener siempre una a mano.
¿Sabías que…?
- La piel de la naranja contiene más vitamina C que la pulpa, además de aceites esenciales que intensifican el sabor de las masas horneadas.
- Si enfrías la masa de magdalenas antes de hornear, se consigue un copete más alto y definido, ¡perfecto para que parezcan recién salidas de una pastelería!
- Añadir una pizca de bicarbonato junto con la levadura química mejora el volumen y la textura del bizcocho, haciéndolo aún más esponjoso.
Beneficios nutricionales
Aunque son un capricho dulce, estas magdalenas contienen ingredientes con propiedades nutricionales destacables:
- Naranja con piel: rica en vitamina C, fibra y antioxidantes naturales. La piel contiene flavonoides con efectos antiinflamatorios.
- Cacao puro: fuente de antioxidantes, especialmente polifenoles, que pueden mejorar la salud cardiovascular.
- Yogur griego natural: aporta proteínas de alta calidad y probióticos beneficiosos para el sistema digestivo.
- Aceite de girasol: una grasa vegetal ligera, rica en vitamina E.
- Harina de repostería: fuente de carbohidratos complejos que aportan energía sostenida.
Ingredientes (14 unidades aprox.)
- 290 g de harina de repostería
- 150 g de leche caliente
- 180 g de azúcar moreno o mascabado
- 120 g de aceite de girasol
- 120 g de yogur natural griego
- 180 g de naranja entera con piel (sin pepitas)
- 2 huevos
- 45 g de cacao puro en polvo
- Ralladura de una lima
- 8 g de levadura química (tipo Royal)
- 5 g de bicarbonato
- 6 g de sal
- 50 g de chips de chocolate (opcional)
- Azúcar blanca para espolvorear
Elaboración
- Trocea la naranja con piel y colócala en el vaso de la batidora junto con el azúcar moreno y el yogur, tritura hasta obtener una crema fina.
- Vierte la mezcla en un bol amplio, añade el aceite de girasol y los huevos, mezcla con varillas durante cuatro minutos hasta que esté bien integrado y espumoso.
- Tamiza la harina junto con el cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal, incorpora al bol de los ingredientes húmedos mientras sigues mezclando hasta conseguir una masa uniforme sin grumos.
- Añade la leche caliente en hilo fino mientras sigues batiendo suavemente durante un minuto, integra bien sin batir en exceso.
- Incorpora la ralladura de lima y los chips de chocolate si los usas, mezcla con espátula suavemente.
- Rellena las cápsulas de magdalenas hasta las tres cuartas partes de su capacidad, colócalas en un molde rígido y lleva al frigorífico durante al menos cuarenta minutos o una hora.
- Precalienta el horno a 220 grados con calor arriba y abajo sin ventilador, introduce las magdalenas directamente desde la nevera colocándolas en la segunda rejilla desde abajo, baja la temperatura a 200ºC y apaga el calor superior si tu horno lo permite, hornea entre 15-20 minutos, hasta que al pinchar con una brocheta esta salga limpia.
- Deja reposar 5 minutos en el molde y luego pásalas a una rejilla para que enfríen por completo. Una vez frías se pueden congelar envueltas en film y conservar durante varios días sin perder textura ni sabor.