Las magdalenas de calabaza con canela son una de esas recetas que sorprenden por su sencillez y su resultado tan jugoso. En esta versión, no necesitas cocer la calabaza: se tritura en crudo en el procesador de alimentos, lo que reduce considerablemente el tiempo de preparación. Son ideales para el desayuno o la merienda, especialmente cuando se busca una opción más natural, aprovechando las hortalizas de temporada.
Lo mejor de estas magdalenas de calabaza con canela es su textura: suaves, esponjosas y ligeramente húmedas gracias a la calabaza, que aporta jugosidad sin que apenas se note en sabor. El toque de canela las hace cálidas y aromáticas, y si eres muy goloso, unas pepitas de chocolate les van de maravilla.
En mi caso, las preparé en un molde rígido para mini magdalenas que encontré en una tienda. Me pareció tan simpático que no pude resistirme. Salieron magdalenas de bocado, y cuando me quise dar cuenta, ¡ya no quedaba ni una!
¿Sabías que…?
La calabaza, además de ser rica en agua y fibra, tiene un dulzor natural que permite reducir la cantidad de azúcar en muchas recetas de repostería sin perder sabor ni textura. Por eso es una excelente aliada para postres más equilibrados.
Beneficios nutricionales
- Rica en betacarotenos: la calabaza es fuente de vitamina A, esencial para la vista y la piel.
- Aporte natural de fibra: ayuda a la digestión y da saciedad.
- Menos azúcar añadido: su dulzor natural permite usar menos azúcar en la receta.
- Sin necesidad de cocción previa: conserva más nutrientes al no cocerla previamente.
- Grasas saludables: el aceite de oliva aporta ácidos grasos beneficiosos para el corazón.
Ingredientes
- 200 g de calabaza cruda en trozos
- 4 huevos
- 150 g de azúcar
- 100 g de aceite de oliva (puede sustituirse por aceite de girasol)
- 200 g de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 sobre de levadura química (tipo Royal)
Elaboración
- Tritura la calabaza cruda en un procesador de alimentos con cuchillas durante unos 20 segundos a velocidad media-alta (entre 4 y 6, según el modelo). Reserva.
- En un bol grande, blanquea los huevos con el azúcar usando unas varillas eléctricas o manuales durante 6 minutos a velocidad media-alta, hasta que la mezcla esté esponjosa y pálida.
- Añade la calabaza triturada, el aceite, la harina tamizada, la levadura, la canela y la sal. Mezcla todo junto durante unos 40 segundos a velocidad media, hasta obtener una masa homogénea.
- Rellena los moldes de magdalenas hasta ¾ de su capacidad. Deja reposar la masa ya vertida en los moldes durante 30 minutos a temperatura ambiente. Este reposo ayuda a que las magdalenas suban mejor en el horno.
- Precalienta el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. En los primeros 5 minutos de horneado, puedes apagar el calor superior para que crezcan más en altura y tengan mejor copete.
- Hornea durante unos 15 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio. Recuerda que cada horno es distinto, así que vigílalas a partir del minuto 12.
- Una vez listas, saca las magdalenas del horno y deja enfriar sobre una rejilla.