La crema de remolacha con manzana es una de esas recetas que sorprenden por su color intenso y por su equilibrio de sabores. La remolacha aporta dulzor natural y un tono espectacular, mientras que la manzana añade un punto ácido que refresca el conjunto y evita que la crema resulte pesada.
Además, es una preparación muy sencilla que se puede elaborar con ingredientes cotidianos y económicos. La combinación con zanahoria y puerro aporta una base vegetal aromática que redondea el sabor y hace que el resultado sea suave y reconfortante.
Esta crema de remolacha con manzana es perfecta para una comida ligera o para una cena saludable. Si se sirve con pequeños toppings, como queso de cabra, manzana fresca o semillas, se convierte en un plato completo, vistoso y muy equilibrado nutricionalmente.
Lo mejor es que se puede preparar con antelación y conservar en la nevera, donde incluso gana en sabor al reposar.
¿Sabías que la remolacha…?
Debe su característico color rojo intenso a unos pigmentos llamados betalaínas, que además tienen propiedades antioxidantes. Estos compuestos son sensibles al calor prolongado, por lo que usar remolacha ya cocida ayuda a conservar mejor su color y parte de sus nutrientes.
Beneficios nutricionales
La crema de remolacha con manzana es rica en nutrientes y antioxidantes.
- Remolacha: contiene antioxidantes naturales y compuestos beneficiosos para la circulación.
- Zanahoria: aporta betacarotenos, importantes para la salud de la piel y la vista.
- Manzana: rica en fibra y pectinas que favorecen la digestión.
- Puerro: aporta minerales y compuestos prebióticos beneficiosos para la microbiota.
Gracias a su combinación de verduras y fruta, esta crema resulta ligera, saciante y nutritiva.
Ingredientes (2–3 raciones)
- 250 g de remolacha cocida
- 1 manzana acidilla
- 2 zanahorias
- 1 puerro
- 600 g de agua
- 1 pastilla de caldo casera
- 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Para decorar (opcional)
- Manzana en daditos
- Queso de cabra
- Semillas de sésamo
Elaboración
- Lava bien el puerro y córtalo en rodajas finas. Pela y trocea la zanahoria y la manzana. Corta también la remolacha en trozos.
- En una olla, añade un chorrito de aceite de oliva y pocha el puerro a fuego medio durante unos minutos hasta que esté tierno y ligeramente transparente.
- Incorpora las zanahorias y cocina un par de minutos más para que empiecen a ablandarse.
- Añade la manzana troceada y la remolacha. Mezcla bien.
- Vierte el agua y añade la pastilla de caldo casera. Salpimenta al gusto.
- Cocina todo durante 20–25 minutos, hasta que las verduras estén bien tiernas.
- Tritura con una batidora hasta obtener una crema fina y homogénea. Si deseas una textura más ligera, puedes añadir un poco más de agua caliente o caldo.
- Sirve caliente y termina con dados de manzana, queso de cabra desmenuzado y semillas de sésamo.