Una receta tradicional con un toque refinado
La tarta de manzana es uno de los postres más clásicos y queridos por todos. Sus versiones son tan variadas como hogares existen: desde la famosa “apple pie” americana, hasta la sofisticada tarta tatin francesa, pasando por creaciones más sencillas y ligeras. Hoy te presento una versión que combina lo mejor de ambas escuelas: una base de masa quebrada crujiente, un relleno de crema pastelera aromatizada y una cobertura de finas láminas de manzana dispuestas con mimo.
Es un postre perfecto para una comida especial, una merienda familiar o simplemente para disfrutar de un trozo dulce y casero hecho con ingredientes de calidad.
¿Sabías que…?
Las manzanas son frutas que se han utilizado en la repostería desde hace siglos. Su textura firme y su sabor ligeramente ácido hacen que combinen a la perfección con cremas dulces y masas crujientes. Además, son ricas en fibra, vitamina C y antioxidantes, lo que las convierte en un ingrediente habitual en muchas cocinas por su versatilidad y beneficios nutricionales.
Utensilios necesarios
Puedes elaborar esta receta con un robot de cocina (Thermomix, Mambo, Kenwood, Bosch, etc.) o hacerlo manualmente. En ambos casos, necesitarás:
- Un molde redondo bajo, preferentemente desmontable
- Rodillo
- Varillas manuales o eléctricas
- Bol grande
- Papel de horno
- Legumbres secas o pesos para hornear en blanco
Ingredientes
Para la masa quebrada
- 200 g de harina de trigo
- 75 g de mantequilla fría cortada en cubos pequeños
- 1 cucharadita de sal
- 1 huevo batido
- 60 g de azúcar
- 10 g de agua muy fría
Para la crema pastelera
- 40 g de harina de trigo
- 100 g de azúcar
- 2 yemas de huevo
- 250 ml de leche entera
- 1 cucharadita de esencia de vainilla o una tira de piel de limón
Para la cobertura
- 2 o 3 manzanas (preferiblemente reineta, golden o fuji)
- Azúcar glas para decorar
Elaboración
Masa quebrada
Con robot de cocina
- Introduce la mantequilla fría en el bol del robot junto con el azúcar y la sal. Mezcla durante 30 segundos a velocidad baja.
- Añade el huevo batido y el agua muy fría. Mezcla de nuevo 30 segundos hasta que los líquidos se integren.
- Incorpora la harina y mezcla durante 1-2 minutos hasta obtener una masa homogénea. No sobretrabajar.
- Saca la masa del bol, forma una bola, envuélvela en film y deja reposar en la nevera 30 minutos.
A mano
- En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar y la sal. Añade la mantequilla fría y trabaja con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura arenosa.
- Agrega el huevo y el agua, y mezcla con una espátula o con las manos hasta formar una masa suave.
- Envuelve en film y deja reposar en frío 30 minutos.
Horneado de la base
- Pasado el tiempo de reposo, estira la masa entre dos papeles de horno con un rodillo hasta alcanzar el tamaño del molde.
- Forra el molde con la masa, recorta los bordes y pincha toda la superficie con un tenedor.
- Coloca encima papel de horno y rellena con legumbres secas o pesos.
- Hornea 10 minutos a 160 ºC (calor arriba y abajo). Retira el peso y el papel, y hornea 5 minutos más. Deja enfriar.
Crema pastelera
Con robot de cocina
- Añade la harina, el azúcar y las yemas al bol del robot. Mezcla 30 segundos a velocidad baja.
- Calienta la leche junto con la vainilla (o piel de limón) hasta que comience a hervir. Retira del fuego.
- Programa el robot a 100 ºC a velocidad baja y añade la leche caliente en hilo fino mientras se mezcla. Cocina durante unos 10 minutos hasta que espese.
- Retira la piel de limón si la has usado y mezcla con varillas para afinar la textura.
A mano
- Mezcla las yemas con el azúcar en un bol. Añade la harina y remueve hasta integrar.
- Calienta la leche con la vainilla o la piel de limón en un cazo. Cuando empiece a hervir, retira del fuego y vierte poco a poco sobre la mezcla de yemas sin dejar de batir.
- Vuelve a poner la mezcla en el cazo y cocina a fuego medio, removiendo constantemente con una varilla hasta que espese.
- Cuela si es necesario y reserva.
Montaje y horneado
- Vierte la crema pastelera sobre la base horneada y extiende con una espátula hasta cubrir de forma uniforme.
- Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en gajos finos.
- Coloca los gajos de manzana sobre la crema en forma de espiral, comenzando desde el borde exterior hacia el centro, ligeramente superpuestos.
- Hornea la tarta a 180 ºC durante 12 a 15 minutos, hasta que las manzanas estén ligeramente doradas.
- Deja enfriar a temperatura ambiente y espolvorea con azúcar glas justo antes de servir.