La salsa barbacoa es uno de esos básicos que transforman por completo una comida. De sabor profundo, agridulce y con un ligero toque ahumado, se ha convertido en la reina de muchas parrilladas, costillas y hamburguesas. Aunque su origen está ligado a Estados Unidos, hoy en día existen tantas versiones como cocinas: con miel, con azúcar moreno, con mostaza o incluso con frutas.
La que te traigo hoy es mi versión casera, con una textura espesa y un sabor potente, realzado por el pimentón de la Vera, el vinagre de Jerez y un toque de whisky que le da personalidad. Es ligeramente picante, pero puedes adaptarla fácilmente a tu gusto usando solo pimentón dulce. Y como buena salsa casera, mejora aún más con el reposo. Lo mejor: puedes hacer bastante cantidad y conservarla en tarros para tenerla siempre a mano.
Beneficios nutricionales
Sin conservantes ni aditivos: al ser casera, prescindimos de los ingredientes industriales.
Rica en antioxidantes: gracias al pimentón de la Vera, el tomate y la cebolla.
Con propiedades digestivas: el vinagre de Jerez y el zumo de limón ayudan a estimular la digestión.
Fuente de energía natural: la miel aporta azúcares no refinados que se absorben de forma más gradual.
Ingredientes
- 150 g de cebolla
- 40 g de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharaditas de pimentón de la Vera (picante o dulce, al gusto)
- 100 g de whisky
- 250 g de salsa de tomate (mejor si es casera)
- 50 g de zumo de limón
- 100 g de vinagre de Jerez
- 90 g de miel
- 70 g de salsa Worcestershire
- ½ cucharadita de sal
Elaboración tradicional
- Pela y pica finamente la cebolla. Sofríela en una sartén amplia con el aceite de oliva a fuego medio, unos 5-7 minutos, hasta que esté transparente.
- Baja el fuego al mínimo, añade el pimentón y remueve durante solo 30 segundos para que no se queme ni amargue.
- Incorpora la salsa de tomate, el whisky, el zumo de limón, el vinagre, la miel, la salsa Worcestershire y la sal.
- Cocina a fuego bajo durante unos 40 minutos sin tapa, removiendo de vez en cuando. La salsa debe reducir y espesar bastante.
- Retira del fuego y tritura con batidora de vaso o de mano hasta obtener una textura lisa y homogénea.
- Deja enfriar y guarda en un tarro de cristal. Puedes conservarla en la nevera una semana, o embotar para más tiempo.
Elaboración en Thermomix
- Pon la cebolla en el vaso en cuartos y trocea 5 seg / vel 5. Baja los restos con la espátula.
- Añade el aceite y sofríe 7 min / 120°C / vel 1 (sin cubilete).
- Baja a 80°C, añade el pimentón y programa 30 seg / vel 1.
- Incorpora el resto de ingredientes y cocina 40 min / 105°C / vel 2 / sin cubilete. Coloca el cestillo sobre la tapa para evitar salpicaduras.
- Tritura 30 seg / vel 10 o hasta obtener la textura deseada.
- Guarda en tarro de cristal. Si no la usas en el momento, puedes conservarla en frío o embotarla.