Los puerros gratinados con jamón y queso son una de esas recetas que demuestran que la cocina sencilla puede ser también reconfortante y elegante. El puerro, tantas veces relegado a fondos y caldos, aquí se convierte en el auténtico protagonista del plato. Al cocerlo suavemente y gratinarlo después, su sabor se vuelve dulce, delicado y muy agradable.
En esta versión, los puerros gratinados con jamón y queso se enriquecen con una bechamel de coliflor, una alternativa más ligera y nutritiva a la bechamel tradicional, que aporta cremosidad sin restar protagonismo al vegetal. Es una receta ideal como entrante, como cena ligera o incluso como guarnición para carnes o pescados.
Además, los puerros gratinados con jamón y queso son perfectos para aprovechar ingredientes básicos que solemos tener en casa y transformar una verdura humilde en un plato completo y apetecible.
¿Sabías que…?
El puerro pertenece a la misma familia que el ajo y la cebolla, pero su sabor es mucho más suave. Tradicionalmente se ha utilizado en recetas de cocina humilde, aunque bien trabajado puede convertirse en un plato muy elegante, como estos puerros gratinados.
Beneficios nutricionales
El puerro es una hortaliza rica en agua y fibra, lo que favorece la digestión y ayuda a mantener la sensación de saciedad. Aporta vitaminas del grupo B y vitamina C, además de minerales como el potasio. La coliflor, base de la bechamel, suma antioxidantes y compuestos beneficiosos para la salud intestinal. Al utilizar una bechamel de coliflor en lugar de una tradicional, reducimos el contenido en harinas refinadas y aumentamos el aporte vegetal del plato.
Ingredientes
- 4–6 puerros (parte blanca)
- Sal
- 4–6 lonchas de jamón
- 4–6 lonchas de queso
- Bechamel de coliflor (al final de la receta)
- Queso rallado para gratinar
Elaboración
- Retira las capas exteriores del puerro y los posibles filamentos. Lava bien para eliminar cualquier resto de tierra.
- Corta los puerros en dos o tres trozos, según tamaño, utilizando únicamente la parte blanca.
- Cuece los puerros en abundante agua hirviendo con sal durante 15 minutos, hasta que estén tiernos.
- Escúrrelos bien y deja que pierdan el exceso de agua.
- Envuelve cada trozo de puerro con una loncha de jamón y una de queso.
- Colócalos en una fuente apta para horno.
- Cubre con la bechamel de coliflor y espolvorea queso rallado por encima.
- Hornea a 200 °C hasta que el queso esté fundido y dorado al gusto.