El pollo guisado con garbanzos es uno de esos platos reconfortantes que te devuelven a la cocina de siempre. Es una receta sencilla, económica y muy completa, perfecta como plato único. En este guiso, los muslitos de pollo se cocinan lentamente con verduras frescas y garbanzos cocidos, consiguiendo una salsa espesa y llena de sabor.
El pollo guisado con garbanzos es ideal para aprovechar ingredientes básicos de la despensa y preparar una comida nutritiva sin complicaciones. Además, el toque del apio y el pimiento verde le da una frescura especial que equilibra el sabor del tomate y las especias. Si lo acompañas con unos canónigos frescos y perejil picado, tendrás un plato completo que no necesita nada más.
¿Sabías que…?
Los garbanzos se han cultivado desde hace más de 7.000 años y eran un alimento fundamental en la dieta de las civilizaciones mediterráneas. En los guisos tradicionales, su combinación con pollo o cordero no solo aportaba sabor, sino también un equilibrio perfecto de nutrientes.
Beneficios nutricionales
- Alto contenido proteico: el pollo y los garbanzos aportan proteínas de calidad que favorecen la regeneración muscular.
- Rico en fibra vegetal: los garbanzos ayudan a regular el tránsito intestinal y proporcionan saciedad.
- Fuente de vitaminas y minerales: las verduras aportan antioxidantes naturales, especialmente el pimiento y el tomate.
- Energía equilibrada: al combinar legumbres y carne magra, se obtiene un plato completo y nutritivo.
Ingredientes
- 4 muslitos de pollo (puedes añadir 2 más si lo necesitas)
- 1 cebolla picadita
- 1 pimiento verde en dados pequeños
- 2 ramitas de apio en rodajas
- 2 dientes de ajo laminados
- Sal y pimienta negra al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de tomillo (mejor fresco)
- 2 cayenas
- 400 g de tomate triturado sin piel
- 300 ml de caldo de pollo o carne
- 1 bote de garbanzos cocidos (aprox. 250 g escurridos)
- Canónigos para acompañar
- Perejil fresco picado
Elaboración
- Pica las verduras y pela los tomates tras escaldarlos 3 minutos en agua hirviendo, haciendo previamente unos cortes en cruz en la base. Salpimienta los muslitos de pollo.
- Calienta un poco de aceite de oliva en una olla amplia y dora los muslitos por ambos lados hasta que estén dorados. Retira y reserva.
- En el mismo aceite, añade el pimiento, el apio, el ajo, la cebolla y las cayenas con una pizca de sal. Sofríe unos minutos hasta que la verdura esté tierna.
- Incorpora el tomillo y el tomate triturado. Mezcla bien y vuelve a introducir los muslitos de pollo junto con el caldo. Tapa la olla y cocina a fuego medio durante 30 minutos.
- Destapa 10 minutos antes de terminar para que la salsa espese ligeramente.
- Añade los garbanzos cocidos, remueve y cocina 5 minutos más.
- Sirve el pollo guisado con garbanzos con unos canónigos frescos al lado y perejil picado por encima.