El guiso de choupa es una receta marinera muy arraigada en la gastronomía gallega, donde el producto del mar se convierte en protagonista de platos reconfortantes y llenos de sabor. La choupa, también conocida como pota o lira en otras zonas, es una especie similar al calamar, pero más económica y con una textura ideal para guisos largos. Su carne, aunque algo más firme, absorbe a la perfección los sabores del sofrito, el vino y el caldo, resultando en un plato de cuchara que pide pan para mojar.
Este guiso de choupa se suele preparar en los hogares gallegos con ingredientes humildes: patata, pimiento, cebolla, guisantes y una buena base de tomate. Es una receta que nos habla de cocina tradicional, de aprovechamiento y de sabiduría popular. Cocinada a fuego lento, la choupa se vuelve melosa y el caldo espeso, creando un plato sencillo pero delicioso, ideal para los días fríos o para disfrutar en familia.
El guiso de choupa gallego es perfecto para iniciarse en los guisos de pescado y una excelente forma de probar nuevos ingredientes sin complicaciones.
¿Sabías que…?
En Galicia, el término choupa hace referencia a la pota (Todarodes sagittatus), un molusco cefalópodo que a menudo se confunde con el calamar, el chipirón o la jibia, aunque se trata de especies distintas. La choupa suele encontrarse a precios más económicos, lo que la convierte en una opción muy popular en las lonjas y mercados gallegos para preparar platos de cuchara. Su sabor intenso y su textura resistente la hacen ideal para largas cocciones como este guiso.
Beneficios nutricionales
Fuente de proteínas marinas: la choupa aporta proteínas de buena calidad con bajo contenido en grasa.
Baja en calorías: ideal para dietas equilibradas, aporta saciedad sin un exceso calórico.
Rica en minerales: contiene yodo, fósforo y potasio, esenciales para el sistema nervioso y muscular.
Vitaminas del grupo B: especialmente B12, que ayuda a mantener la salud neuronal.
Alto contenido vegetal: los guisantes, tomates, patatas y pimientos aportan fibra, vitaminas y antioxidantes.

Ingredientes
- 1 kg de pota o choupa limpia y troceada
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana
- 3 dientes de ajo
- 1 pimiento rojo mediano
- 1 lata de tomates pelados (400 g aprox.)
- 200 ml de vino blanco
- 200 ml de agua o caldo de pescado
- 400 g de patatas
- 200 g de guisantes (pueden ser congelados)
- Sal al gusto
Elaboración
- En una cazuela amplia, calienta un buen chorro de aceite de oliva y sofríe los ajos laminados junto con la cebolla picada y el pimiento rojo cortado en tiras o dados. Añade una pizca de sal y deja que todo se cocine a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos, hasta que esté bien pochado.
- Incorpora los tomates pelados troceados con su jugo. Cocina removiendo durante unos minutos hasta que se integren y empiecen a deshacerse. Añade el vino blanco y sube el fuego para evaporar el alcohol, dejando que cueza 2-3 minutos más.
- Añade la choupa troceada y remueve para que se impregne de los sabores del sofrito. Cocina unos minutos hasta que cambie ligeramente de color. A continuación, vierte el caldo de pescado o el agua hasta cubrir los ingredientes. Tapa la cazuela y deja cocer a fuego bajo durante 45 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Pela y «casca» las patatas (rompiéndolas para que liberen almidón y espesen el caldo). Añádelas junto con los guisantes y cocina todo junto durante unos 20 minutos más, hasta que las patatas estén tiernas y el caldo haya reducido ligeramente.
- Deja reposar el guiso unos minutos antes de servir. Acompaña con pan de pueblo para disfrutar del delicioso caldo.