Ghee o mantequilla clarificada

Mantequilla clarificada

El ghee o mantequilla clarificada es una grasa milenaria muy utilizada en la cocina india, ayurvédica y cada vez más en la gastronomía saludable y funcional. A diferencia de la mantequilla tradicional, el ghee ha sido purificado eliminando el agua, las proteínas de la leche y la lactosa, lo que lo convierte en una opción ideal para personas intolerantes y para cocinar a altas temperaturas sin que se queme.

En esta versión te muestro cómo hacer ghee o mantequilla clarificada casera de forma sencilla, sin necesidad de cocinarlo directamente en el fuego. Solo necesitas mantequilla, una bolsa apta para calor y un poco de paciencia. Esta técnica es perfecta si buscas un sabor limpio y neutro, aunque también puedes intensificar el aroma y el color dorándolo ligeramente al final.

Preparar ghee o mantequilla clarificada en casa te permitirá no solo aprovechar al máximo esta grasa saludable, sino también entender mejor qué estás consumiendo y cómo sacarle partido en tu cocina diaria.

¿Sabías que…?

El ghee no solo se utiliza en la cocina. En la tradición ayurvédica, también se aplica como base para ungüentos medicinales y se emplea en rituales por su simbolismo purificador. Además, su punto de humo es de los más altos entre las grasas naturales, lo que lo hace ideal para freír sin que se degrade.


Beneficios Nutricionales

  • Sin lactosa ni caseína: al eliminar los sólidos lácteos, es apto para intolerantes o personas con sensibilidad.
  • Alta estabilidad al calor: perfecto para cocinar, freír o saltear sin riesgo de oxidación.
  • Aporta vitaminas liposolubles: como A, D, E y K, esenciales para la salud de la piel, la vista y los huesos.
  • Apoya la digestión: en la medicina ayurvédica, se considera un alimento que estimula el «agni» o fuego digestivo.
  • Sabor suave y versátil: ideal tanto para recetas dulces como saladas.

Ingredientes

  • 300 g de mantequilla sin sal (mejor si es de pasto o ecológica)

Elaboración

  1. Introduce la mantequilla en una bolsa apta para cocinar (como las de vacío, pero solo sellada, no hace falta hacer vacío).
  2. Calienta agua en una olla hasta que esté bien caliente pero sin llegar a hervir (unos 80-90 °C).
  3. Coloca la bolsa dentro del agua caliente y deja que la mantequilla se funda por completo. Poco a poco, verás cómo se separan dos capas:
    • Arriba: la grasa (amarilla y transparente)
    • Abajo: el suero (blanco), compuesto por agua, proteínas y trazas de lactosa.
  4. Una vez fundida, retira la bolsa y déjala reposar unos 15 minutos para que las capas se separen completamente.
  5. Corta la punta de la bolsa con cuidado y deja salir poco a poco la parte blanca inferior.
    Atenta: cuando empiece a asomar la grasa, tapona y detén el vaciado.
  6. Vierte la grasa en un tarro de cristal limpio y seco.
    ¡Ya tienes tu ghee listo!

Opcional:
Si buscas un sabor más intenso, con notas de nuez o avellana, puedes calentar esa grasa unos minutos más en una cazo a fuego muy bajo, hasta que los sólidos lácteos empiecen a dorarse ligeramente antes de colarlo.

VIDEO en Instagram

Mi tienda en Amazon

VIDEO en Youtube

40 Recetas Navideñas

12.95

Impuesto incluido

Taller de mejillones-presencial

39.00

Impuesto incluido

Taller de arroces-Presencial

52.00

Impuesto incluido

195 recetas, recopilatorio 2024

14.95

Impuesto incluido

Como envasar correctamente

0.99

Impuesto incluido

¡Suscríbete a la newsletter!

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad