El calamar a la plancha es uno de esos platos que nos transportan inmediatamente al mar y al verano. Su sencillez es parte de su magia: con pocos ingredientes conseguimos un resultado espectacular, jugoso y lleno de sabor. No hace falta complicarse en exceso para disfrutar de una receta de restaurante en casa, y lo mejor es que en apenas unos minutos se prepara un plato saludable y delicioso.
En esta versión, el calamar se marca en una sartén bien caliente hasta que queda dorado por fuera y tierno por dentro. El secreto está en acompañarlo con un majado de ajo, perejil, aceite y sal, y terminar con una copita de vino blanco que potencia todo el sabor y crea una salsita irresistible. Una propuesta mediterránea, ligera y perfecta para cualquier ocasión.
¿Sabías que…?
El calamar ha sido un alimento muy apreciado desde la Antigüedad en toda la cuenca mediterránea. Los griegos y romanos ya lo preparaban a la brasa o guisado, y lo consideraban un manjar digno de banquetes. Además, su consumo siempre ha estado ligado a la pesca artesanal de muchas comunidades costeras, siendo parte de la identidad gastronómica del litoral español.
Beneficios nutricionales
- Fuente de proteínas magras: ayuda a la regeneración muscular y aporta saciedad sin exceso de calorías.
- Rico en minerales esenciales: destaca por su contenido en fósforo, zinc y selenio, importantes para la salud ósea y el sistema inmunológico.
- Bajo en grasas: ideal para dietas equilibradas y para mantener un buen control del peso.
- Aporta vitamina B12: clave para el sistema nervioso y la producción de glóbulos rojos.
- Omega-3 presente: favorece la salud cardiovascular y ayuda a regular el colesterol.
Ingredientes
- 1 calamar fresco
- 2 dientes de ajo
- Perejil fresco
- Aceite de oliva virgen extra
- Media copita de vino blanco
- Sal gruesa
Elaboración
- Limpia el calamar retirando las tripas, la pluma interior y el pico situado entre los ojos. Hazle unos cortes transversales sin llegar a partirlo del todo. Puedes dejar la piel si lo prefieres.
- Calienta bien una sartén (mejor de acero) y comprueba la temperatura echando unas gotas de agua: deben moverse como pequeñas bolitas de mercurio. Añade unas gotas de aceite y coloca el calamar.
- Márcalo a fuego fuerte durante 2-3 minutos por cada lado hasta que esté bien dorado.
- En un mortero, machaca el ajo con el perejil, la sal gruesa y un poco de aceite de oliva. Añade este majado al calamar, dale la vuelta y deja que se impregne.
- Retira el calamar de la sartén y desglasa la base con media copita de vino blanco. Raspa bien el fondo para aprovechar todos los jugos y vierte esta salsita sobre el calamar antes de servir.