Este brioche Danubio es una auténtica delicia para desayunar o merendar. Su miga esponjosa y su sabor suave lo convierten en un pan dulce perfecto para disfrutar con mermelada, mantequilla o, si se queda un poco seco con el paso de los días, transformarlo en unas torrijas irresistibles. El queso ricotta le aporta una jugosidad especial, aunque si no lo encuentras fácilmente, puedes sustituirlo por mascarpone y seguirás obteniendo un resultado increíble. Preparar un brioche Danubio en casa es más sencillo de lo que parece y, con un poco de paciencia en los levados, obtendrás una pieza digna de pastelería, con su característica forma de bolitas unidas que se separan fácilmente con las manos.
¿Sabías que…?
El Danubio es un pan originario de Nápoles que puede ser dulce o salado. Tradicionalmente se prepara formando pequeñas bolas de masa que, al hornearse juntas, crean un pan esponjoso que se desgaja fácilmente. La versión dulce se asemeja mucho a un brioche, mientras que la salada suele ir rellena de queso, embutidos o verduras.
Beneficios nutricionales
- Fuente de energía: los hidratos de carbono de la harina aportan energía sostenida.
- Proteínas de calidad: el queso ricotta o mascarpone y los huevos aportan proteínas de alto valor biológico.
- Rico en calcio: el queso y la leche ayudan a mantener huesos y dientes fuertes.
- Versatilidad culinaria: puedes tomarlo solo, con rellenos dulces o salados, o usarlo como base para postres.
Ingredientes
- 310 g de harina de fuerza
- 250 g de harina de repostería
- 2 huevos grandes
- 120 g de azúcar
- 200 g de queso ricotta o queso mascarpone
- 5 g de extracto de vainilla
- 150 g de leche entera
- 15 g de miel
- 15 g de levadura fresca de panadero
- Ralladura de limón
- 5 g de sal
- 1 huevo para pincelar
Elaboración
Con robot amasador
- Disuelve la levadura en la leche templada dentro del bol del robot. Mezcla 2 minutos a baja velocidad (38 °C si tu robot tiene función de calor).
- Añade la miel, el azúcar, el extracto de vainilla y la ralladura de limón. Mezcla durante 50 segundos a velocidad media-baja.
- Incorpora el queso ricotta o mascarpone y los huevos, y mezcla 40 segundos a velocidad media.
- Agrega las harinas tamizadas y la sal. Amasa con el gancho durante 5 minutos a velocidad baja.
- Retira el gancho, cubre el bol con un paño limpio y deja levar 1 hora o hasta que doble su volumen.
- Divide la masa en 9 porciones iguales, forma bolas y colócalas en un molde desmoldable engrasado. Deja levar 1 hora más, hasta que vuelva a duplicar su tamaño.
- Pincela con huevo batido y hornea a 180 °C durante 25-30 minutos, hasta que esté dorado por encima.
A mano (modo tradicional)
- Disuelve la levadura en la leche templada. Añade la miel, el azúcar, el extracto de vainilla y la ralladura de limón. Mezcla con una cuchara de madera.
- Incorpora el queso y los huevos, mezclando bien hasta obtener una masa cremosa.
- Añade las harinas y la sal, y amasa sobre una superficie ligeramente enharinada durante 10-12 minutos, hasta que esté suave y elástica.
- Sigue los pasos de levado, formado, segundo levado y horneado igual que en la versión con robot.