Hay combinaciones que, sobre el papel, parecen imposibles, pero cuando llegan al plato tienen todo el sentido del mundo. El dulzor de las fresas, la acidez de un buen tomate de temporada, el carácter intenso del queso azul y el frescor de la menta crean una ensalada elegante, diferente y perfecta para sorprender con muy poco esfuerzo.
Lo importante en esta receta es la calidad de los ingredientes. Si utilizas tomates bien maduros y fresas en su punto, conseguirás una ensalada digna de cualquier restaurante, lista en apenas unos minutos.
¿Sabías que…?
El tomate y la fresa pertenecen a la misma familia botánica (Rosaceae en el caso de la fresa y Solanaceae en el del tomate, aunque ambos comparten muchos compuestos aromáticos), por eso combinan tan bien en platos salados. El queso azul aporta intensidad, las alcaparras un toque salino y el aliño de menta equilibra todos los sabores con un frescor espectacular.
Beneficios nutricionales
Esta ensalada es rica en vitamina C, antioxidantes y licopeno gracias al tomate y las fresas. El aceite de oliva virgen extra aporta grasas saludables y el queso azul proporciona proteínas y calcio. Es una receta fresca, ligera y muy saciante.
Ingredientes (2-4 personas)
- 2 tomates grandes y bien maduros
- 8-10 fresas
- 80 g de queso roquefort o queso azul
- 1 cucharada de alcaparras
- Sal en escamas
- Pimienta negra recién molida
Para el aliño
- 1 diente de ajo
- 20 hojas de menta fresca
- 70 ml de aceite de oliva virgen extra Abril
- 20 ml de crema de vinagre balsámico
Elaboración
- Lava los tomates y córtalos en rodajas muy finas, intentando conseguir un efecto de carpaccio. Haz lo mismo con las fresas; si dispones de una mandolina, conseguirás un corte mucho más uniforme y delicado.
- Coloca alternando las láminas de tomate y fresa sobre una fuente o plato amplio. Reparte por encima el queso azul desmenuzado y añade las alcaparras.
- Para preparar el aliño, incorpora en un vaso batidor el diente de ajo, las hojas de menta, el aceite de oliva virgen extra y la crema de vinagre balsámico. Tritura hasta obtener una salsa homogénea y aromática.
- Termina la ensalada añadiendo sal en escamas, un poco de pimienta negra recién molida y riega generosamente con el aliño de menta justo antes de servir.