Las pencas de acelga rellenas son una de esas recetas de cocina tradicional española que nacen del aprovechamiento inteligente de los ingredientes de siempre. En muchas casas, especialmente del norte y del interior, donde la cocina casera ha tenido un peso enorme durante generaciones, las acelgas no se tiraban nunca: se convertían en platos completos, sabrosos y muy reconfortantes.
Esta receta combina la suavidad de la penca de acelga con un relleno jugoso de jamón y queso fundente, todo ello rebozado y frito hasta conseguir una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. Y si además se sirve sobre una base de sofrito casero, el resultado es directamente de los que hacen historia en la mesa.
¿Sabías que las pencas…?
Las pencas de acelga rellenas forman parte de la tradición de la cocina de aprovechamiento española, muy presente en regiones como Navarra, La Rioja o Aragón. Aunque cada casa tiene su versión, todas comparten la misma idea: transformar un ingrediente humilde en un plato festivo.
Beneficios nutricionales
Las acelgas son una verdura muy rica en fibra, vitaminas A, C y K, además de minerales como el magnesio y el potasio. Aportan ligereza al plato y ayudan al equilibrio digestivo. El huevo aporta proteínas de alta calidad y el jamón y el queso completan el aporte proteico, convirtiendo esta receta en un plato bastante completo y energético.
Ingredientes (4 personas)
- 1 manojo de acelgas (solo las pencas)
- Jamón serrano, jamón cocido o pavo
- Queso que funda bien (tipo mozzarella, havarti o similar)
- Harina para rebozar
- 2 huevos
- Sal
- Agua
- Aceite para freír
- Sofrito casero (receta ya publicada)
- Almendra laminada (opcional)
- Perejil fresco para decorar
Elaboración
- Separa las pencas de las hojas de las acelgas. Retira con cuidado las hebras tirando desde la base hacia arriba.
- Corta las pencas en dos o tres si son muy grandes.
- Hierve en agua con sal durante unos 10 minutos.
- Pásalas inmediatamente a un bol con agua fría o hielo para cortar la cocción.
- Sécalas bien con un paño limpio para eliminar el exceso de agua.
- Forma pequeños paquetes con jamón y queso en el interior (el queso debe quedar bien envuelto para que no se escape al freír).
- Coloca el relleno entre dos pencas como si fuera un “bocadillo vegetal”.
- Pasa cada pieza por harina y después por huevo batido.
- Fríe en aceite caliente medio (no excesivamente fuerte) hasta que estén doradas.
- Escurre sobre papel absorbente.
- Sirve sobre una base de sofrito casero caliente.
- Termina con almendra laminada y una ramita de perejil.