Hay días que llego a casa con ganas de algo fresquito, ligero y que me recargue de energía. Este batido de frutas con leche de avena es mi comodín para esos momentos. Tener frutas congeladas en el congelador es una de esas costumbres que nunca fallan: ocupan poco espacio, se conservan bien y siempre están listas para usar en batidos, compotas o postres rápidos.
Este batido combina lo mejor de la fruta fresca con la suavidad de la leche vegetal y la avena, convirtiéndolo en una opción nutritiva y saciante. El toque ácido de las frambuesas (o fresas) equilibra el dulzor natural de la manzana y el zumo de naranja, mientras que el kiwi le da un matiz tropical. Y si usas leche de avena, como yo, tendrás una bebida sin lácteos y perfecta para quienes buscan alternativas vegetales.
Lo mejor es que este batido de frutas con leche de avena se hace en un momento y queda delicioso, tanto si lo tomas como desayuno rápido como para una merienda llena de vitaminas.
¿Sabías que…?
Las frutas congeladas conservan prácticamente los mismos nutrientes que las frescas, y además ayudan a enfriar el batido sin necesidad de añadir hielo. Así puedes disfrutar de una bebida bien fría en cualquier momento del año.
Beneficios nutricionales
- Rico en fibra: gracias a la avena, la manzana y el kiwi, favorece una buena digestión y ayuda a mantenernos saciados.
- Sin lactosa y 100% vegetal: al usar leche de avena, es ideal para personas con intolerancia a la lactosa o dieta vegana.
- Fuente de vitamina C: las frambuesas, el kiwi y el zumo de naranja refuerzan el sistema inmunitario.
- Antioxidante natural: las frutas rojas aportan antocianinas que ayudan a combatir el estrés oxidativo.
- Energía sostenida: perfecto para empezar el día o recuperarte tras una jornada intensa.
Ingredientes
- 35 g de copos de avena
- 1 kiwi
- 1 manzana pelada y sin pepitas
- 75 g de frambuesas o fresas congeladas
- Zumo de una naranja
- 200 ml de leche de avena
- 30 g de azúcar blanca (ajustable al gusto)
Elaboración
- Coloca los copos de avena en un bol con la leche de avena y deja reposar al menos 10 minutos para que se ablanden bien.
- Pela el kiwi, trocéalo y échalo en la batidora de vaso.
- Pela y descorazona la manzana, añádela junto con las frambuesas congeladas.
- Tritura bien toda la fruta hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añade el zumo de naranja, la leche con la avena remojada y el azúcar. Tritura de nuevo durante 30 segundos más.
- Sirve inmediatamente, bien frío.